sábado, 1 de abril de 2017

¿TIENES FUEGO? MECHERO DE SAUS 2017

PESADILLA: tipo de parasomnia o trastorno del sueño con una tremenda carga emocional de ansiedad, miedo, angustia y hasta cansino cansancio.
Se da en aquellos casos en los que la  persona afectada ha estado expuesta a algún tipo de trauma, ya sea físico o mental o los dos a la vez, ¡carayo!.
Su recuerdo suele ser claro, su vivencia nítida y ocasiona en el sujeto una gran desazón y canguelo a futuro.
Aunque en la mayoría de los casos el individuo perjudicado afronta con resignación cristiana el carácter opresivo e incluso violento de este trastorno, hay ocasiones en las que sucede lo contrario y el soñador contraataca con todo tipo de medios, llegando incluso, a repartirse estacazos a diestro y siniestro entre el durmiente y el agresor…siempre en sentido figurado, claro.
 Llevo días despertándome empapado, empapado de sudor y con los músculos de las piernas duros como las tripas de un coyote. 
Es todo culpa del sueño, de ese maldito sueño que se repite, como un bucle que arranca nada más que me duermo…
No sé qué hacer; las pastillas no me calman, las infusiones no me tranquilizan, las nanas no me sosiegan…
Despierto de puro nervio,  con los puños cerrados y una mirada homicida en mis ojos; mi Santa esposa lleva una semana durmiendo en el sofá y los críos cierran con llave sus habitaciones…
Y aún despierto, con la lámpara de la mesita agonizando entre mis manos, sigo recordando el sueño…:
ZZZZZZZZzzzzzzzzzzzzzz
El grupo va a ritmo tranquilo por una suave senda de dulce ascender  entre praderías y verdes piornales cuando de repente, sin previo aviso, somos atacados por un hombre, en paños menores, que al grito de ¡¡MÁS RÁPIDO, MÁS RÁPIDO…NO LLEGAMOS…!!! nos azuza hasta la extenuación.
Y nadie osa discutir las órdenes del prójimo de flaco aspecto, algo histriónico y con una leve querencia al faranduleo, ya cada poco se arranca con un dicho, un refrán o una jota aragonesa, no exento de cierto gracejo riojano.
El caso es que el suave paseo sabatino se convierte en una sucesión de rampas empinadas, de taludes desprotegidos y de pedregales en cuesta que asolan al corrillo, que bastante tiene con intentar escapar del vociferante fulano
¡¡¡MÁS RÁPIDO, MÁS RÁPIDO…NO LLEGAMOS…!!!
12 + 1 forman la grupeta, lo del mas uno no es gratuito, que se añade un desconocido de porte barbudo, que sigue nuestros pasos sin que seamos capaces de averiguar su nombre…algunos opinan que su apariencia y modales recordaban a cierto oscuro personaje de La Peña, pero nadie es capaz de corroborarlo…el pollo ni soltaba palabra, ni se dejaba sacar en una foto!!!

Salía la feliz comitiva del Casino de LIeres, y tras unos escarceos camino de La Fabrica, y un rodeo por la desmantelada mina de Lieres, antiguo orgullo de don Ernest Solvay, un índice del 22 %, en el ascenso hasta la campera de Ará,  nos golpeaba con furia asesina, seguido por una fugaz  caída hasta la aldea de San Julián de Bimenes y sin descanso, que vigilaba desde arriba el de las prisas, a trepar de nuevo por rampas de hormigón y pedrolos hasta los casi 700 metros de La Camperona. …¡¡¡MÁS RÁPIDO, MÁS RÁPIDO…NO LLEGAMOS…!!!
“!!DEMONIOS!!…el choque del despertador contra el cuadro de la boda me he despertado, aprovecharé para ir al baño que ayer tocó cena copiosa, mejor, a ver si avanzo algo en el sueño, que me queda lo peor…de la que vengo recojo el bastón del paragüero, por si acaso…voy pa`lla…

ZZZZZZZzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz…..
¡¡¡8 kilómetros llevamos!!!, ¡8! pedaleando contra un terreno hostil y retorcido que frena las ruedas y atasca las mentes, mejor no mirar hacia arriba que se ciega el alma, y además el grupo de cabeza espera con mala cara
¡¡¡MÁS RÁPIDO, MÁS RÁPIDO…NO LLEGAMOS…!!!
 Gelu se ha quitado hasta el casco, y hay tramos en los que solo se oyen las respiraciones angustiadas y el crujido exhausto de los pedalieres.
A buen ritmo coronan el pico Llamaera los fieras del pelotón, los de siempre, los que no entrenan, mal rayo los parta…: el geólogo apresurado, Gaby, Barquín y Marino con sus caballitos…Lalo apunta maneras, el Metropolitan se nota, Eduardo, Zarate que aguanta sin perderse, el barbas desconocido, la dulce Eva, Joako, Gelu de paseo, como siempre, y vigilando la retaguardia, Guzmán y Mancha.
Desde el picacho nos llegaríamos a las lagunas de la antigua mina Mayao Solis, donde algunos decidieron bajar hasta las charcas y otros continuar por pista.
 Angel, que llevaba algún tiempo muy tranquilo, tiró de casta y se perdió, algo habitual en él, arrastrando al despistado Joaquín; mientras tanto, el resto del grupo esperaba, enredado en un camino sin salida, pero visto que los bardiales no solo arañaban si no que además mordían, una vez llegados Zarate y compañía, volvimos sobre sus pasos en dirección a Tuilla.
El descenso era feroz, pero ni con esas cesaba el hostigamiento…
¡¡¡ MÁS RÁPIDO, MÁS RÁPIDO…NO LLEGAMOS…!!!.
Como sería la presión que algunas unidades se saltaban el desvío y apretaban los dientes en dirección al poblado minero.
Una vez llegados a las cercanías de Tuilla se cogía la senda del Trole, feliz paseo entre decrépitos y abandonados restos de minería: viejos raíles, lavaderos, cintas transportadoras, torres de aspiración, castilletes, y un sinfín de edificios tomados por la vegetación dan fe de un pasado duro. Pero el camino serpentea y pica hacia arriba…y de nuevo se escucha la voz del almuédano fustigando sin compasión…¡¡¡MÁS RÁPIDO, MÁS RÁPIDO…NO LLEGAMOS…!!!
¡!!DIABLOS!!!, he fallado por los pelos!!!, el lunes tengo que comprar otro radio-reloj!!!!...voy al baño otra vez, no vuelvo a cenar con sidra y además el cachopo estaba salado…bueno, va...a la piltra que mañana es domingo…
ZZZZZZZZZzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz
Ya se ha dejado atrás La Curuxona y Candín, la ruta apunta hacia el Mechero de Saus, sorprendente vestigio de la antigua Compañía de Carbones Asturianos.
Según los lugareños y los que lo han visto, el conocido mechero solía exhibir una llama perpetua, algunos dicen que de grisú y los mas escépticos que del butano de algún vecino espabilado. 
Pero ni llama, ni gas, ni nada de nada, solo hojarasca y tierra residían en el hueco…venga, un par de fotos y algo de comida…¡¡¡MÁS RÁPIDO, MÁS RÁPIDO…NO LLEGAMOS…!!!
verás tu que el que no llega a buen puerto es él…
Pero los invitados están cansados, las fuerzas justas, y se adivina un ascenso de los de batería de cocina completa, con olla rápida, minipimer y thermomix…
Llegados a este punto, las dudas se hacen patentes…; _-"yo no subo, yo me vuelvo por carretera, ¿a qué hora pasa el FEVE?...¿quién se ha comido mi barrita""
El cancerbero no ceja, es la suya una letanía ciertamente irritante…:
¡¡¡MÁS RÁPIDO, MÁS RÁPIDO…NO LLEGAMOS…!!!

Llegados a este punto, las alternativas son pocas: o acometer la culinaria subida a Castañera a base de orgullo y pateo, o volver, pedaleando eso si, por las revueltas de la Cruz de Lieres. 
Serían los perjudicados Guzmán y Mancha los únicos que escogieron ese camino, el resto de infelices, confiando en sus fuerzas y en las falacias de Marín, afrontarían dos kilómetros de dura escalada, mordiendo el manillar de las jumentas. 
Sillín no gastaron, no, tacos de las zapatillas...todos.
Mientras que los esforzados alpinistas coronaban el precipicio, los dos huidos equivocaban la ruta, sumando 5 kilómetros más al tranquilo recorrido…
…Me despierto sobresaltado y jadeando, entre la oscuridad vislumbro la estantería oscilando en diagonal de un solo clavo, en el otro gira una zapatilla. El bastón aparece tranquilo a mi lado…
ZZZZZZZZZzzzzzzzzzzzzzzz
La escena cambia, estamos en el Casino de Lieres, rehidratándonos, y contándonos las penas, Eva, desnutrida y desfallecida, decide darse un respiro y encarga una tortilla francesa de un huevo, a mayores, que después va a correr unos kilómetros por la zona, los demás hacemos como si no hubiéramos oído nada…
Se comentan las peripecias de la jornada, los sinsabores, los lances…de repente, el inflexible líder, degustando una cerveza, comenta como de pasada……”pues no fue para tanto….””

El estruendo de la lámpara del techo desplomándose sobre la cama, juntamente con un buen trozo de techo raso, hace que me proteja con la almohada, entre los pliegues de esta atino a ver como el bastón gira enrollado en los cables eléctricos, mientras estos chisporrotean como bengalas, lanzando centellas por toda la habitación, que luce como escenario bélico...esto...¿lo cubrirá el seguro??? 



Con cariño para todos, hasta para el salesiano!!!
Pd...¿se supo quién era el anónimo gachó???

miércoles, 1 de marzo de 2017

EL COTOBELLONAZO

 Todos nosotros, que atesoramos unas cuantas canas por el cuero cabelludo, hemos sufrido en nuestras carnes un sinfín de rutas…: de las que te dejan sin aliento, de las que te ponen el corazón a tope, de esas cuyos paisajes te quitan el habla, de las que cuya dureza atenta contra la propia humanidad del ciclista y unas pocas en las que las rampas superan cualquier teoría racional. 
Es cierto, lo sabemos todos, existir, existen…, pero jugamos con la probabilidad, baja eso creíamos…si, de que no se juntaran en el mismo día todas y cada una de las características antes mencionadas.
Pero este sábado pasado, rediez, este sábado perdimos hasta la poca honra que nos quedaba; no es que se juntaran en nuestra contra esas verdades de los senderos, si no que, además, el clima nos puso encima unas cuantas banderillas…¿donde se ha visto que, en pleno mes de Febrero, con las montañas blanqueadas por la nieve, se alcancen unos buenos 20 grados???,  pues en la comarca de Aller, en el día de autos.
Publicitaba el maestro de ceremonias, nuestro temido Marín, una ruta paisajística…(o eso decía el bellaco mentiroso), por los alrededores de la antigua explotación minera de Cotobello…de casta le viene al galo ((gaaaalgo, corrector tonto, galo es Obelix….).
Un sencillo paseo de unos 36 kilómetros con un "asumible", que no desdeñable, desnivel de unos 1600 metros, ( al final serían 300 más...) nada que asustara a la novena de fieros y experimentados jinetes que acudieron a la llamada.
Bueno, puntualicemos: nueve fieros y feos montañeros y una bella damisela que alegraría la cabalgata.
Al geólogo lo dejaremos fuera de momento, por pérfido y gañan.

Comenzaba la excursión en el bonito pueblo de Collanzo, antaño capital del concejo a 525 metros de altura, con tiempo despejado y con cierta tranquilidad que se perdería pasados los primeros dos kilómetros en dirección a Llamas. 
A partir de ahí, la carretera se estrechaba  y apuntaba al cielo de una forma indecente.
El desnivel no atosigaba pero molestaba; con una media del 12% pero buen asfalto, la expedición mantenía el humor y el palique, pero por poco tiempo. 
Pasando la aldea de Conforcos ya se superaban los 775 metros de desnivel y se perdían las rayas, el betún de la carretera y las ganas de conversación; los cambios comenzaban a crujir y el caporal de la marcha ponía pies en polvorosa temiendo lo peor. 
Fueron 7 kilómetros de subida (¿solo siete??...) hasta el Pico La Texera…siete duros kilómetros con rampas que superaban el 20% y hacían apretar los dientes a más de uno. 
El incremento de altura se parecía al del  IPC de Argentina en sus años locos, pero sin billetes. 
Se formaban rápidamente varios grupos, destacando en cabeza ese híbrido entre Rey Pelayo y macho cabrío, de nombre Barquín, cuyas andanzas nocturnas no son capaces de mermarle la resistencia…cómo anda el jo…cabrito. 
A su vera desfilaban el resto de sufridos congéneres: Don Gabriel, don Roberto, Lalo, Marino, Eduardo, Benjamín, el capaz Gelu y el Mancha, destacando entre todos estos bellezones la gentil y grácil Eva, que con su peso semipluma sube por las rampas sin despeinarse, bueno, algunos de nosotros tampoco nos despeinamos, pero por otro motivo.

Desde el picacho citado había un ligero descanso hasta las cercanías de Cotobello, rodando ya por
antiguas escombreras restauradas,  pero el guionista del día había decidido pasar por la propia cima, en vez de contentarse con el conocido mirador, y allá que nos llevó…4,5 horas de ruta para 21 míseros kilómetros, qué poco me gustan los números…nos echamos a perder.
Vista la hora que era, y ante las quejas generalizadas, se decidió tomar un pequeño refrigerio que apaciguara las tripas. Hay que destacar siempre en estos casos, el buen embutido que Lalo, como buen entendedor del género, acarrea para estos menesteres y para sus compañeros, si llevara una barra de pan ya sería lo máximo!. 
Biennn, una vez pertrechados y animados, descendimos raudos y veloces, unos más que otros, como suele ser habitual, atravesando pistas perdidas y suaves y falsas praderías, hasta acabar con nuestros huesos en Bello, o mejor escrito, Beyo. 
En este momento, el líder y adalid de la ruta, el intrépido Barcaiztegui, decidió aventurarse por una senda poco conocida, que tomaba altura a la salida del pueblo en dirección Sureste. 
Lo de tomar altura es una forma harto delicada de decirlo…¡QUE SARTENAZO!, ¡QUE SARTENAZO!!, señores, con mayúsculas y signos de exclamación…rampas del 30% sumían a la mayoría de los combatientes en la depresión, el abatimiento, la postración...
El desnivel y el calor obligaban a echar pie a tierra a todos sin excepción, algunos aguantaban un trecho más, pero torciendo hasta la cadena. 
Las emisoras se poblaban de maldiciones y amenazas, exigiendo la cabeza del geólogo, que, perjudicado en un tobillo, arrastraba su propio Via Crucis, amen de la bicicleta, claro. 
Pero no iba el último, que por detrás deambulaba este escribiente, vigilado de cerca por el samaritano Gelu, arrastrando hasta las gotas de sudor. 
Cuatro mil metros, no fueron más, pero no se recuerda un estacazo igual en los anales de esta Peña: ni las Cotoyas de Soto de Luiña, ni las rampas de Murias, ni las montañas de Los Ancares, pueden competir con esta atrocidad aldeana...nunca hubo nada igual que yo recuerde carajo!
El tormento acababa en la Collada del Pan, cuatro mil calurososy agotadores metros después, ventilado lugar donde llegaríamos todos, bueno, a decir verdad yo no llegue, sigo por allí, fue mi espíritu el que abandonó mi cuerpo extenuado y ahora escribe ahora estas líneas.
 Una vez que recogimos del suelo las pocas fuerzas que nos quedaban, pudimos descender de aquella loma en dirección a Collanzo, donde nos esperaban unas buenas y merecidas cervezas...la primera ronda corrió a cargo del ejecutor de la excursión.
Si no fuera por el aprecio que le tenemos al individuo este...pero qué demonios!!:

¡Enhorabuena Pepe!, una ruta soberbia, si no quisiéramos sufrir, venderíamos las bicis!!!

Pd. Si volvéis por la zona, acordaros de silbarme, a ver si reaparezco

lunes, 2 de enero de 2017

LA REVUELTA DE LOS NOVATOS

Enfrentarse a una hoja vacía es fácil, solo hay que esperar a que los recuerdos, la memoria y la imaginación acudan en tu ayuda y se materialicen sobre el folio, o más bien en este caso, sobre la pantalla digital. Es entonces un dejarse llevar por la mezcla de imágenes y apuntes que el relator haya atesorado, en su mente o en su cuadernillo de gomas.
Enfrentarse a un vacío interior es difícil, considerablemente más difícil,  aunque el tiempo relaja las percepciones y aleja el pesar, la mera mención al asunto hace que los sentimientos vuelvan, reducida, eso sí, su intensidad.
En este año que se ha ido sufriríamos una gran pérdida,… ¿alguna no lo es?: de forma inesperada y drásticamente repentina  nuestro querido Josín Peón nos dejaba. 
Sin tiempo material para hacernos a la idea, teníamos que despedirnos de su amistad y su camaradería, de su espíritu socarrón, de esa alegre picardía que alegraba todos los saraos donde se encontrara, ya fuera de copas con los amigos golfos o de ruta con los más formales, y de su compañerismo y de su lealtad,...y de él mismo en fin…
No tengo suficientes palabras ni fotografías que puedan expresar los sentimientos, nunca las hay, y aunque las tuviera, no sería capaz de escribirlas...y esta vez no es una excepción.


Mi único consuelo es que allá donde more, seguro que anda haciendo de las suyas, regalando felicidad a los que le rodeen, sean quienes sean y que, como dijo Cicerón, “la vida de los ya no están perdura en la memoria de los vivos”, y aquí estás y estarás José, entre nosotros para siempre… Vsssss…
“Forever young,
I want to be forever young.
Do you really want to live forever?
Forever, and ever…”
(Si, ya lo sé, soy un hortera…y a mucha honra, que los de Alphaville eran de mi época, perros!)

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En otro orden de cosas, esto de La Peña se nos ha ido de las manos, nos hemos venido arriba!!!…no hay libreta, ni diario, ni agenda, que pueda contener la multitud de rutas que se han realizado este año…
¡Si es que no se para!: tengo la casa llena de post-it, el ordenador cargado de notas, la mesita rezuma papelillos como si fuera una imprenta…Arrghhh!!!.
Pero aquí estamos, a pesar de la lluvia persistente y puñetera que nos asediaba cada vez que programábamos Brañavalera, hemos dejado huella de Este a Oeste, Norte a Sur, de de Muñó a Palmiano, de Santofirme a La Ñora, de Palencia a La Rioja.
Por en medio unos visitaban Bilbao a darse un baño de multitudes en la carretera, otros se iban a San Vicente de La Barquera a comer, un grupete de animosos preparaba el Soplao, y Tobit, que sufría de nervios con lo del embarazo, se daba un buen bocado en la mano.
 También caía la Impensable diurna, con un Echevarría en las últimas, (bueno no él, sino su montura, que no aguantaba el kilometraje). 
Y, por supuesto la 101 Peregrinos, cita parece ser que inexcusable entre ciclistas afamados. Para allí se se fue un reducido clan de individuos serios y bien concienciados: Marín, Lalo, Marino, Sergio y el sobreentrenado Gaby, cuya preparación excedía a la de su nueva montura, que lo dejaba tirado en un par de decenas de kilómetros.
Y eso que el primer semestre fue tranquilo!!!.  
Llegábamos a Junio, y entre garrapatas e investigación de nuestra VCG, (qué tabarra nos dio este año…) el apoderado Marín nos llevaba en volandas por sus tieras de Cervera, a la búesqueda de la famosa Falla de Ventaniella....aunque por más vueltas que dimos...no la vimos, cosas estas de la Geología.
A propósito de la VCG, lo que costó poner en cara el camino oculto: ¡hasta dos cuadrillas de desbroce hicieron falta!, equipadas de palas, sierras, serruchos y de Benjamín y su desbrozadora para abrir la vereda. 
En lo que respecta a la Vuelta en sí, espectacular como siempre, niebla húmeda, como siempre, y plazas cubiertas en cuatro días….como siempre…
Lo que hubo de diferente esta vez fue el fin de fiesta, con unos inconmensurables Felix, Marino, Guzmán y Paulino con su solo de guitarra, coronados como reyes de la pista y del Karaoke!!!. 
Algunos de nosotros hemos visto vídeos que hubiéramos creído imposibles, hasta ahora.

Unos días después, Pepin, avergonzado, huiría a las Tierras Altas de Escocia y el resto acompañarían al Patronato hasta Covadonga, en la acostumbrada peregrinación anual y de paso para purgar unos cuantos pecados. 
Por cierto que en el retorno a Gijón hubo más de uno que temblaría al ver caer piezas del remolque Asturconiano.
Comento ahora que desde hacía ya algún tiempo, cargábamos con una gran desilusión, una congoja que volvía oscuras  nuestras almas, es cierto, duele reconocerlo pero ahí esta: 
y es que cuando ya teníamos a Electromán al alcance de nuestros pedales, dado el desgaste de la batería que casi nunca utiliza el bellaco  (lease de corrido y masticando el "bellaco"), el taimado comercial sustituía su autónoma montura por otra de mayor potencia, con lo que la distancia entre nos y él volvía a la acostumbrada...no hay forma.
 Encima se apartaba de las tareas gráficas, endosando el paquete al dispuesto e inocente Saúl, que, desde entonces, anda arrastrando la carga.
)
Y para mayor descalabro psicosocial, el compacto Julian, sufrido compañero de fatigas laborales del de Lavandera, adquiriría otro artilugio de mayor empaque  y capacidad…por lo que la crisis interna continuaba
Los meses de verano ya se sabe que hay poco movimiento, pero Pedro Pablo hizo caso omiso a lo habitual y se marcó una excursión a Las Ubiñas con otros disponibles.
Llegados a este punto, he de anotar y hacer notar, que un grupo de revoltosillos, en su mayoría solteretes bisoños y noveles, aunque hay de todo, andaban organizando rutas domingueras, con el pretexto de dar distracción a los trabajadores sabatinos y de turnos, no respetando con ello los mandatos eclesiásticos, que nos exhortan a descansar domingos, festivos y días de guardar, que decía el Catecismo, impíos!!. 
¡¡Pues no!!, estos jovenzuelos imberbes, o de poco pelaje en algunos casos, encabezados muchas veces por el mohíno y tornadizo mocetón Arguelles, lo mismo tomaban un pico a pie que una senda con la bici, y subían a La Xamoca, al Polio y hasta al Cuito Negro!!!, entre otros pero no se preocupen ustedes, que todo queda convenientemente registrado y asentado…¡Aja!
Los finales del verano llevaron a 14 jinetes a disfrutar del cordal de la Cobertoria, dejándose ver por la zona los pros Fran, Ramón y Fredo; como sería de rápida la ruta que nuestro experto geólogo extravió hasta las llaves del coche, matarile, rile, rile…y hubo de volver a buscar el vehículo en la carroza de Blas.

Vendrían luego la Travesia de la Cordillera, (o TNCC, como está de moda, aunque a mí este guarismo más bien me parece una conexión del ordenador…), la de Braniella y la de Noreña.
En Octubre, el de las llaves perdidas nos regalaba con un par de excursiones…sencillas…: una por La Degollada y otra por el concejo de Valdés, entre bosques, ríos y rasas costeras.
Ah señores, pero en Octubre  llegaba la ruta del año, (o eso me parece a mi, y como soy el que escribo, obligo…):
Tras largos meses de reuniones, debates, discusiones y conclaves, con unas cuantas botellas de vino y buenos embutidos por medio, los Riojanos Gordejuela, Zarate y Barcaiztegui, daban a luz los detalles de la incursión por las tierras de Logroño. 

Fueron tres días de excelencia ciclista, gastronómica y enológica, amén de cultural, claro está, en la que los tres anfitriones, cada uno en su campo (Marin en las rutas, Zarate en las bodegas y Felix en las iglesias) ofrecieron a los invitados una experiencia totalmente irrepetible, por lo menos hasta este 2017 que volvamos de nuevo!!
En el recuerdo quedan las largas pedaladas por aquellos inmensos viñedos, las visitas a los inmaculados pueblos de la zona, con sus iglesias y castillo, y, claro, los bares, las bodegas, el asador de Cordero, el ambiente nocturno, la Gintoneria con su San Expédito…etc…etc…y el coche de Marín, Ah, no que este quedó en Altube!!!. 
Ojito, si se repite el viaje hay que tener dos cosas claras:
Una: llevar algún coche de mas…que  no nos pase como esta vez, que los boquerones en lata tiene más sitio que nosotros en los coches, y dos: si vamos de ternasco de nuevo, hay que decirle a Barquin que es pollo campero, que nos da la tabarra luego con lo del borreguito del Norit….
Seguirían en la programación, casi sin descanso, un empinado paseo hasta Campa Felguera, 1600 metrillos de ascenso en 25 kilómetros de nada…y un fin de semana en el parador de Brañagallones, aunque con la primera nevada de la temporada, solamente Pablo, Saul y Adrian se atrevieron a subir, con otros ciclistas osados y valientes.
Las fechas corrían ya desbocadas (si, como las fotos, que ya me salen por todos los lados!!!): En medio del macropuente de La Inmaculada, el 3 de Diciembre, ya subíamos a colocar el Belén de Cumbres, al monte Deva. Creo que nunca hobo tanta asistencia, por tener tuvimos hasta un dron!!
Como es bien sabido, la noche del Belén se cierra con la acostumbrada cena Navideña, y allí nos desplazamos un buen número de socios y acompañantes, para disfrutar de la compañía y de las actuaciones de los diestros del micrófono, a los ya nombrados anteriormente, se sumaban, además, el ilustre presidente, Tobit, Echevarría, aunque andaba un poco perjudicado de voz, Zarate, Paco Fran, Rafa Venta, no sé, para mi que cantaron todos, qué asesinatos sonoros!!!

Pero el mes continuaba y el buen tiempo permanecía; Pepe, especialista en sendas ocultas, nos llevaba hasta La Felguera para después retornar por uno de los mayores barrizales de los que tengo memoria. 
Fueron solo 100 metros de descenso, pero de buena tinta sé que alguno sacó barro hasta de los empastes. 
Allí perdimos de todo, la honra, la limpieza, las pastillas de freno, los cambio, los puemtes de las horquillas...las ganas de vivir...¡y eso que era cuesta abajo!!!
Se acababa el año con la consabida quedada vinatera en Cuatro Jueces. Vinatera porque lleva Paulino su vino especiado y caliente y quedada porque allí habría más de 20 personas. 
Pau, para el año que viene lleva un garrafón!!!

En lo referente a lo deportivo, poco hay que reseñar: las féminas Yoli y Eva ganando carreras como nos tienen acostumbrados; Guti a lo suyo:no dar un respiro ni a sus contrincantes ni a su bicicleta; los veteranos Fernando y Zarate con su ritmo tortuguero pero fiable y el mayor de los Garrido consiguiendo una meritoria medalla en una prueba de esas de no perderse.

¡¡Aaaah!!, si, se me olvidaba, una cosilla sin importancia: un tal Cayman, Eugenio para los demás, se empeñó en averiguar cuánto aguantaba encima de la bici, pedaleando, eso si…y vaya si insistió el porfiado individuo: cuando finalmente pudieron despegarlo de la jumenta, había batido los records mundiales de las 200 millas, de las 12 y 24 horas y el de los 1000 kilómetros…bueno también cogió otro…el de dolor de entrepierna…ahí es nada. 
Míralo que majo sale en la foto
¡¡Enhorabuena Fiera!!!


Y no hay mas!!!, bueno no tengo más en la cartilla.
 Se me olvidaran, seguro, fechas, nombres, lugares, lesiones, compras, comidas, fiestas, farturas…(no de estas no se me olvida ninguna)), pero es lo que hay, si queréis más, alquilar un mayordomo!

Mis Felicidades a esta gran familia en la que nos hemos convertido, mis recuerdos a los que están lejos y nos visitan menos de lo que quisiéramos: ese bombero pirenaico y el castizo letrado, entre otros…y mis buenos deseos para este Año que comenzamos.

UN FUERTE ABRAZO PARA TODOS

Pd: Vicente, este blog es un estrecho!!!

martes, 1 de noviembre de 2016

LA LLAMADA DEL TOLOÑO

JORNADA PRIMERA
Noche cerrada en Haro (más que noche, madrugada…). 
Suena una música al fondo del oscuro local donde se encuentran nuestros protagonistas. Es este un grupo reducido de varones de mediana edad que zascandilean alrededor de un tonel  con copones de vino en la mano. 
En la barra de la cantina una buena moza de rubia trenza atiende las mesas con descaro y atrae las miradas de la cordada de maromos, que sueltan risas nerviosas mientras brindan entre sí. 
Faroles de poca luz difuminan las formas del antro que está a medio llenar de clientela cuando hace su entrada a escena el caballero Zarate, nervioso sesentón y riojano de pura cepa garnacha.  
Trae consigo una misiva misteriosa que muestra al resto de individuos, se le nota preocupado…su copa está vacía...
Don Ángel .- “Camaradas, Compañeros…
                         cierto problema tenemos!!!
El más alto de ellos, también de la provincia vitícola y que atiende por Gordejuela, coge el billete, dispuesto, y lee con cierta dificultad…
Don Félix.-“Nosh hemosssh… quedado traspuestosss…
  Acudid rápido, hermanos...¡¡prestosss!!…”
Chasquea los labios Gordejuela a la vez que sirve otra ronda de tintos de la botella clavada a su diestra.
La nota refiere de los infantes Marín y Barquín, perdidos en los altos de Altube por mor de una avería en su calesa, que los ha dejado negros y engrasados a más no poder. Por lo visto, están abandonados y sin alternativas de transporte en la montaña. 
Todos se quedan mirando…a la mesonera…, cuya coleta los mantiene en estado catatónico. 
Tras unos momentos de duda y comezón (comezón por el estado de los compañeros infortunados y duda entre pedir otra botella de caldo o no) se decide que Zárate, que dispone de útil de transporte se desplace a la zona y que sea vigilado por el boticario don Rafael, por si hubiera necesidad de otras atenciones y menesteres.
Vanse los citados por el fondo como ratón que persigue el gato, que ya es tarde y los dos solitarios están abandonados a su suerte en medio de la fría noche…los remanentes, libres de obligaciones, se aprestan a conseguir otra botella de vinum de la feliz cantinera y proseguir la charla.
Todavía restarán unas cuantas horas para que se reúnan de nuevo hombres y máquinas…la posada está lejos…hay que atravesar media ciudad Jarrense con todos sus peligros…
JORNADA SEGUNDA
Esta fresca la mañana
fresca y húmeda como rana
pero peor está alguno
que casi no llega ni al desayuno
 Los semblantes en el almuerzo son de poema…de poema  de miedo que parece que estamos de difuntos: ojeras oscurecidas, voces  enronquecidas, caminares desfallecidos y así. Con todo, las viandas ayudan a mejorar el ánimo y el viento disipa un poco las nubes, lo que anima un poco a las huestes.
Ya está completa la escuadra: los anfitriones Zarate y Gordejuela, los siniestrados Marín y Barquín, los turísticos Guzmán y Lorente, que se han venido recorriendo media Cordillera Cantábrica, el docto Venta, el mercantil Echevarría, don Moya y los tranquilos Paulino y De la Mancha, que siguen desayunando.
Se levanta el líder de ruta, Don José y Marín de Barcaizteguí, cincuentón sobrado pero aún rumboso, coloca brazos en jarras, mira al tendido y, tras aclararse un poco la garganta con medio donuts y una café, declama ufano con voz enérgica y entonada…:


Ahora que estamos solos (pues nadie más había)
Escucharme pues muy atentos ¡LELOS!
Que ya es hora de partir y necesito que estéis despiertos
No la vayamos a liar con tanta algarabía.
La ruta de hoy es llana, es llana y hacía arriba
Que no conozco yo senda alguna que no sea positiva (murmullos de desaprobación…)
Comencemos ya tranquilos, no corráis ni destaquéis
Guardad vuestra fuerzas, queridos, ya os agotareis…después…(quejidos y ayes….)
Pueblos lindos y lustrosos  nos aguardan, nos acechan…
Haro, Ollauri, Briones, San Vicente de la Sonsierra
 Viñedos, embutidos, bodegas, allí delante nos esperan (aplausos y vítores)))

Siempre en dirección al Norte, al baluarte de la sierra
Asín que de vosotros espero y aguardo
(Mientras me ajusto un poco el leotardo)
Furia, alegría, tesón, firmeza
Vigor, coraje, poderío y ¡vehemencia!,
Y ahora, una vez dicho esto
Traedme rápido el desengrasante
Que quitarme el aceite no puedo
Ni de las piernas ni del rumiante

Y un buen rato después de lavar a conciencia a los dos jinetes y a sus monturas, engrasadas hasta la saciedad, partieron pues los once donceles y sus once corceles, (no sin antes rescatar al norteño Barquin del embrujo de la gentil hostelera) fuertemente pertrechados, en dirección al Toloño y su sierra, pues ese era el objetivo.

El camino discurría plácidamente por caminos de concentración parcelaria, y tierras de vides y regadíos, que el Ebro acompañaba a los ruteros con sus vueltas y revueltas. Y como la ruta era turística, se pasó por los pueblos citados, por sus iglesias: (por todas sus iglesias, que de eso se encargaba don Félix…) Iglesia del Salvador, Nuestras Sra. De la Asunción, Ermita del Cristo de los Remedios, Santa María la Mayor, Iglesias de San Miguel, de La Concepción…etc..etc y por sus castillos…Ollauri, Briones, San Vicente, con su macizo puente medieval y las ruinas de su fortaleza…con su subidita empedrada…carayo…y con sus vistas sobre los meandros del Ebro.
A partir de San Vicente, las cosas se ponían serias, los viñedos iban desapareciendo poco a poco y llegando a Rivas de Tereso, dejaban paso a bosques de encinas, y estos a su vez a pinares y algún alcornoque (si, en la grupeta también iba alguno…). 
La pendiente comenzaba a ser francamente positiva, y el Toloño ese ya se presentaba ante nosotros sin ningún rubor…
Por cierto que  el tal Toloño, Tulonio en celta, es primo hermano del famoso Tutatis…si, si el de los irreductibles galos, mira tú por donde y se alza a unos buenos 1271 metros sobre el nivel de mar. Forma parte de la sierra del mismo nombre y aunque pudiera parecer cercano, lo cierto es que hay que ascender con ganas…con muchas ganas o con motor eléctrico, dado el caso que nos avergüenza a todos y que padecemos en esta Santa Hermandad desde hace algún tiempo.
En aquellos momentos, el calor ya apretaba las costuras a más de uno y eso, unido a las exigentes y duras rampas, con porcentajes de ascensión que superaban en muy mucho a los de un buen caldo,(digamos que se acercaban mas a los de un buen Pacharán), hacía que el avance fuera pero que muy dificultoso: 15 kilómetros de larga y áspera subida, por terrenos pedregosos y abruptos que se convertirían en bosques atlánticos una vez cruzábamos el lindero hacia Álava.
El caso es que, llegados ya a la cima, y tras algunos momentos de titubeo, la cercanía a la peña obnubilaba el buen juicio del maestro Barcaiztegui, que como buen maño es porfiado obstinado a más no poder, y ciego en su marcha, llevaríanos hacia la cara Sur de la Sierra, en vez de rodear la misma por su suave parte Norte.
Fueron momentos angustiosos, el camino se convertía, de repente, en un despeñadero sin salida, con final posiblemente dramático si no fuera porque la razón volviole al maño obligándonos a girar grupas y desandar lo andado. 
Y ascender entre graveras y canchales de una inclinación excesiva con monturas de más de arroba y media es harto duro y peliagudo. Baste decir que algunos dejaron hasta las uñas de los pies en su intento de ascender lo más rápido posible, evitando el precipicio y ocasional despeñe.

Marín, por otro lado, expiaba su culpa al ser el que más había descendido, con la consiguiente subida en solitario, mientras el resto de la escuadra retomaba alientos en lo alto.
Una vez tranquilizados los ánimos y los corazones, el  buen camino nos conducía al sorprendente monasterio de Santa Maria de Toloño, construido en el siglo IX y cuyas ruinas aún impresionan,  restos de lo que fue un monasterio y ermita de monjes jerónimos, empecinados en mantener allí arriba una colonia de frailes.
Pero el tiempo apremiaba, las horas se consumían y quedaba todavía ruta que recorrer. 
El descenso de la sierra era de forma abrupta: toda la altura que había costado litros y litros de sudor (que hacía mucho calor!!!), se perdía rápidamente. 


Una pendiente del 20% poblada de guiiiiiiiiiiijo y de gravilla (….) haría las delicias de don  Moya y la pesadumbre del resto, obligados a descender de forma calma y cautelosa, por miedo a posteriores reprimendas en sus cuarteles.
El empinado sendero finalizaba en Labastida (iglesia de Nuestra Señora de la Asunción…), y el camino se convertía en senda fluvial, acompañando al Ebro hasta Briñas, desde donde ya se vislumbraba Haro.
La ruta programada nos desviaba entonces hasta San Felices , conocida población donde a finales de Junio, se riega a todo quisque con vino, peleón, eso sí, pero vino al fin y al cabo. 

El caso era, a estas alturas, que los cuerpos ya estaban un poco cansinos, que el sólido Guzmán llevaba ya un buen rato fugando aire por su rueda trasera y que todos sabíamos que nos esperaba una buena merendola en la bodega del primo de Zárate, que para algo habían asediado la zona él mismo, Echevarría y el boticario don Rafael la mañana del viernes, visitando viñedos, queserías y asadurias de pimientos. 

Por lo que tras un debate inexistente, se decidió recortar la ruta y dirigirnos directamente hacía Villaba, mientras el del pinchazo y Joaquín tomaban carruaje en Haro.

¡¡Nunca se fue tan rápido en toda la jornada!!!: si existe algo que estimula un Pelayo es el olor a pitanza o simplemente la promesa de la misma!!!. 
En un santiamén nos presentábamos en Villalba, donde nos recibía Leandro, sufrido primo de Don Zarate, que nos mostraba orgulloso su bodega y el proceso de la misma.
Y a merendar!!!: Embutidos de jabalí, queso de la zona, pimientos, buen vino, y mejor charla, hizo que se nos olvidara hasta de dónde veníamos.
Y así se nos iba la tarde, entre vaso y vaso y tiento al chorizo, el día se convertía en noche, así que tras despedirnos de Leandro y Jose Daniel, reemprendimos la marcha con cierta fluidez, quedaban ocho kilómetros de vides y caminos. 

Durante un buen trecho, Joaquín, Guzmán y su vehículo quisieron acompañarnos para espantar las tinieblas, pero pronto nos abandonaron por carreteras mejor dispuestas. 
Un paseo por el centro de Haro y llegada a la fonda para asearse y disponerse; el tiempo apremiaba, pues había cena contratada en conocido restaurante para disfrutar de un buen asado de cordero de la zona...de alguna zona lejana, que los únicos cuadrúpedos que vimos fueron una recua de pollines en las praderas de Ortava...
La velada transcurriría tranquila, tras la cena, una buena sobremesa en algunos bares de la zona, de la que pronto desertarían Joaquín, Marin, Pablo, Pau y Mancha, mientras que el resto asolarían los locales de la zona, hasta horas más tardías…

(Se dice que desde entonces, en cierto local de copas, siguen buscando a un tal San Expédito...)

JORNADA TERCERA
Si el amanecer de ayer había sido cansino, en el de este domingo casi  no se llega al desayuno, cerraba a las once de la mañana…qué hora tan temprana. 
Para rematar el fin de semana, nuestros orgullosos anfitriones habían preparado una visita a una conocida bodega local, y allá que nos fuimos, a disfrutar de las explicaciones y los caldos.
Tocaba después comida en la hospedería y luego el más difícil todavía: envasar nueve caballeros y ocho monturas en tres vehículos, ya que don Zárate se quedaba en la zona a reponer nietos y Echevarría ya había escapada el sábado hacía su morada leonesa.


Y de esta guisa se acaba una grande y feliz escapada
gracias a todos vosotros que nos hemos sentido queridos
don Ángel, don Félix, don Pepe!, nos sentimos agradecidos
por vuestro esfuerzo, vuestro tesón
vuestra paciencia y vuestra pasión.
...bueno y por vuestra paciencia, claro...

Pd. ¿repetimos el año que viene???