domingo, 22 de septiembre de 2019

NOREÑA 2019...NO LLEEEGOOO!!!

Siempre se ha dicho que son las personas desinteresadas y voluntariosas las que, con su apoyo y trabajo, mueven el mundo. Este dicho es cierto, y se nota, más aún, es estos tiempos de incompetencia política, cuando nuestros ineptos estadistas anteponen su cargo y su posible poltrona ante el beneficio de la colectividad…justo lo contrario al deber ser que proponía el filosofo Kant en su ideario…principio imperativo categórico, lo llamó...
Pero no nos vayamos por las ramas de la metafísica, que a esa no hay Cristo que la entienda…ni la comprendan, pobre….
Decía yo, bajándome del árbol metaético, que gracias al silencioso esfuerzo de un reducido grupo de valientes, es posible sacar adelante proyectos que, sin esos animosos, caerían en el triste olvido. 
Y me refiero, como ya sabrán vuecencias, al fabuloso trabajo llevado a cabo por Florín, Darío y Manuel Ángel, como integrantes del Club Btt de Noreña para deleitarnos otro año más con una ruta deliciosa por su querida tierra noreñense, ayudados de sus colaboradores y amigos, claro está.
Sí señor!!!, gran trabajo!!!.
Y se nota que le ponen cariño, y bollos preñados!!!, porque cada vez hay más ciclistas que acuden a la Quedada.
Diseñaron nuestros afectos un recorrido duro pero entretenido, donde lo mismo te encontrabas con rampas del 18% que con estrechados senderos; donde igual pasabas por impresionantes bosques de castaños que por deliciosos caminos secundarios.
Por supuesto, a la llamada del trió iniciático, acudían en tropel los Pelayos, no  fuera que sobraran bollos.
Y es que hacía tiempo que no se veía tal tasa de asistencia!!!…hasta 20 socios en la foto y algunos más que iban por libre o de prestao…
En esta ocasión, Florín, quién sabe si cuidando su salud, iba en fragoneta, acompañado por Juanjo, también delicado…¡¡de narices!!!...que  no le entraba la bici en el coche, adujo el manager, ante nuestras lascivas y acusadoras miradas…
De la cabeza del pelotón se encargarían, a duras penas, que se rodaría muy rápido, nuestros hombres de élite: Fran (…come algo hijo…), el feroz Eugenio que venía rodando desde Gijón para calentar motores, Junco y Eduardo; por detrás, alquilaban plaza de funcionarios, Joako, Modesto, Antonio y José Luis; seguían a corta distancia, los desaparecidos, y felizmente encontrados, Rafa y Félix; a un mar de distancia, navegaban el poderoso Blas, Zarate (Vendo coche, siempre Toyota, nunca Midas…) y de La Mancha, y cerrando filas y echando pestes, los de siempre…Jonatan, Marino y Gelu.
Bueno, este último acompañaría a los dos próceres hasta el avituallamiento, donde tropezaría con una piescal a la que dejó seca (te va a caducar la tarjeta del Mercadona, Gelu!!!)
Por la zona alta volaban las dos féminas Yoli y Eva, seguidas por un avispado cámara, a tamaña velocidad que a Eva le dio tiempo a ducharse, a acicalarse, a recoger a su mascota, a volver,  y todavía estaban entrando jinetes en la meta…pero que prisa había???
Rubén Patricio, fiel a su filosofía, iba de flor en flor…ahora arriba, ahora abajo, ahora paro, ahora arranco, ahora te hago una foto, ahora no…
Y además de las fuerzas Pelayas, las de los Asturcones, también numerosas, las de la Peña Aviento, los de Abadia, el RG Team…y mas que no me dio tiempo a recoger en la libreta…

¿Y la ruta???...Perfecta…36 kilómetros para unos 1400 metros de desnivel…
Al principio Florín y cía. diseñaban unas primeras rampas fuertes hasta Molledo para luego seguir ascendiendo hasta la Sierra de Paranza, donde alcanzaríamos la mayor altitud. 
Un ascender duro pero corto, donde pronto se hizo patente la velocidad del pelotón…¡¡Pero cómo corrían algunos!!!...o todos.
Con la mitad del circuito rematado, las pistas estaba solitarias, apenas un reducido grupeto por delante y las voces de Jonatan y Marino azuzando a los de atrás…a mi no, que no me pillaron.; el resto, ya andaban acechando la meta!!!
De La Paranza se descendía fuerte, por zona pedregosa, hasta Las Regueras, pasando antes por Cuervos, y Las Folgueras, donde comenzaban los bosques: un  entretenido tramo por Pielgo, La Collá y San Pelayo, que nos hacia cruzar, o ¡saltar!, regatos, cantos, tricheras, hortigales…unas veces en bici y otras trepando, que las fuerzas iban justas.
Aunque toda la ruta había sido muy bien señalizada, en esta zona, la frugalidad en las señales hacia que algunos diéramos casi dos vueltas al circuito.
El último trecho nos dejaba a la altura de la autovía de Langreo, que cruzaríamos por un resbaladizo aliviadero, encarando una de los ultimos repechos, La Vallina y su pequeña capilla de La Salud
Ya no se veía a nadie por delante, debían haber llegado todos
El que no había acortado en el avituallamiento, había ya desembarcado en Noreña
Por detrás seguían resonando los latigazos del Dúo Sacapuntas, azotando a algunos y despotricando contra otros. 
Quedaba un suave descenso de vuelta, con el olor de las chuletas ya presente, y aterrizábamos ya en el parque de llegada, tan a tiempo que se desmoronó, con gran estrépito, a nuestra espalda. 
El sorteo hacia un mundo que se había realizado, y el único que recibió algo fue Angel Zarate (vendo coche, siempre Toyota, nunca Norauto….¡¡¡vendido!!!) al que le cayó el trofeo al participante de mayor edad…la tenga o no, se lo merece!!!
Breve parada para saludar a la organización, corre, corre, devolver el dorsal y salir pitando a las duchas, que estaban a punto de clausura.
Por la zaga, y con los látigos desgastados, llegaban Marino y Joni, este último, preso últimamente de sus obligaciones paterno-conyugales-abejeriles, fugaba con premura; Marino, charran por naturaleza, se entretenía un poco más de la cuenta y se quedaba seco, o sea sin baño, teniendo que tirar para Gijón a devolverse un poco la pulcritud.
Ya no volvería, dejando a estos sus amigos totalmente desolados y con la tortilla para ellos solos, bueno y la empanada, y la otra tortilla, y los bollos, y la sidra, y la tarta…y…

Pues esto fue todo, de lo que me acuerdo, claro…

Desde este pedestal informático, vuelvo a agradecer a Florín, Dario y demás integrantes, amigos y familiares, el hacernos disfrutar un año mas de su tierra, y de sus viandas, faltaría mas!!!…

Pd. Para la próxima, Marino ya ha avisado que o sale por delante, o le regalamos un desodorante familiar, que la Partner todavía huele a choto…

martes, 10 de septiembre de 2019

LOS SIETE DE OMAÑA

Ha sonado como un latigazo, como el trueno de una tormenta seca, de esas que te sorprenden agachado y ya no te levantas en lo que resta del día…ZASSSKAAAA!!!
El eco de la detonación se repite por el valle de la Lomba y provoca algún que otro argayo en la escombrera cercana…A unos metros del origen, y arrinconados contra el travesal  intermedio de la mina La Cobriza, los jinetes se apagullan, como se dice por allí, unos a otros. Son seis, hombres hechos y derechos…jarotes de buena traza, pero que apenas osan levantar la mirada a su capitán.
 Este, de pie y henchido de voz y de orgullo geológico, repite la andanada….¡¡TETRAEDRITA!!!...así, sin dudarlo, sin tragarse ninguna de las “r”que conforman el obús balístico... 
Unas peñas ruedan de las ruinas cercanas y los soldados echan cuerpo a tierra. 
Uno de ellos, flaco de pelo y flojo de riendas, antiguo vendedor de ultramarinos, osa levantar la mirada al caudillo, que echa la vista atrás a su jumenta, mancada del pernil derecho y suelta otra salva de artillería…
...BRRROOOOOMMMM…viene,,,viene!!!¡¡¡TENNANTITA!!!!...esta lleva dos “n” juntas, la condenada…
La soldada no aguanta…levanta el pescuezo y echa a correr ladera arriba como perseguidos por jabariles,  con  la testa agachada porque sigue la granizada…¡¡¡MALAQUITAS!!!!....AZURITAS!!!!!...no saben si amoscarse o seguir corriendo...deciden lo ultimo.
Han sido poco más de dos leguas, las que ha recorrido la tropa, y así andamos…al trote largo…pero déjenme,  déjenme que ya les explico yo…
A la ruta anunciada seis valientes se presentaban: Don Juan de Blas, de potente montura sin parangón en el reino; don Marino Vigil, presto de verbo y rápido de mente; don Joaquín Lorente, fiel defensor de las causas tardías; don Lalo, antiguo y afamado abastecedor de frutas y hortalizas de la zona centro; el quinto bisoño don Roberto, adjunto en prácticas gráficas, y este que relata, celoso custodio de la retaguardia. Comenzaba la ruta sobre el rio Omaña, a media legua escasa de Riello. Allí se alineaban los citados a las órdenes del temido y siempre dispuesto Barcaiztegui, hombre de intachable reputación y no menos prodigiosa memoria.
Para siempre conocidos como...¡Los Siete de Omaña!!...que no había nadie mas por allí, vaya...solo siete...
La senda propuesta ascendía, ascendía, y ascendía, desde los márgenes del Omaña hasta la lejana Sierra de Gistredo, punto álgido de la excursión.
Se atravesaba, de esta manera, las despobladas aldeas de la Lomba…Castro, Campo y Santibañez, aprovechando para visitar sus iglesias y saludar a algún que otro celoso apicultor, pues aquella zona es abundante en panales de rica miel, y de ciruelas tempranas, también. El terreno se mostraba en buen estado, con pistas de rodar fácil, alternando algún que otro cortafuegos de poca inclinación.
Tras pasar el villorrio de Santibañez de la Lomba, las cosas cambiaban y las pistas se convertían en senderos estrechos y en algunos casos, cerrados por  alambreras. Pero la velocidad no disminuía, raudos en fila de uno, la escuadra descendía en pos de Barcaiztegui, cuyo conocimiento de la zona facilitaba el avance.
Llegados a uno de los cierres, quiso la ocasión que a la zaga del líder fuera el escurrido Moutas (Lalo…), que ante la inesperada frenada del gurú, no dudo en frenar también…contra la jumenta de Marin.
Saltaban por los aires pegatinas, pintura, el cable del cambio, algo de barro del sábado pasado y unas cuantas interjecciones del sorprendido propietario.
Como buen mercader, Lalo no desperdiciaba el negocio y atravesaba la valla por la parte superior,cual gamo acosado. Hizo falta toda la destreza del barbado Blas para enderezar la montura y poder proseguir la marcha.
El furtivo asaltante, mientras,  aprovechaba para retirar los alambres desde el otro lado.
La senda continuaba el descenso hasta la riega cercana, pero ahora se iba con mas tacto, y vigilando de reojo al temerario rentista, que estuvo ya tranquilo el resto de la jornada.
A esas alturas, y tras cruzar un afluente del rió Negro, el capitán entraría en crisis, la vegetación hacia difícil averiguar el trazado, el camino se comprimía entre escobales, espinos, y  ortigueras que dejaban recuerdos a la tropa, los jabalíes habían estado hocicando toda la zona y además su montura daba problemas en las rampas.
De nuevo hubo necesidad de la ayuda del  lugarteniente Blas, que solventó  el problema en un par de bufidos.
Entretanto, el resto de la legión hacia tiempo un poco más arriba, rodeada de plácidos roble disfrazados de encinas… 
Unificado el grupo, se alcanzaba, ya sin demora, el cercano camino de la mina.
 AAAAhhhhhh… La Cobriza, de 1900, lugar que atesora fríos y gélidos recuerdos para Marín, buscando el mineral aurífero en vano (o eso dice, que el pollo tiene un piso en Viesques!!!..) durante los crudos inviernos de Omaña, cuando el hielo de los gintonic se cogía directamente en el regato cercano.
Y  llegamos al momento actual, con toda la escuadra en fuga, afrontando un par de leguas de fuerte ascenso por la collada del Arroyo de Arroyos en dirección al altivo pueblo de Andarraso… (En tales ascensos es habitual que cada uno encuentre su ritmo, pero la próxima que os hagáis la foto sin estar yo, s`os cae la del pulpo…).
Andarraso, uno de los pueblos más altos de León, guarda una curiosa historia: la del vecino Jerónimo Martinez, que en los años 30 metía una pepita de oro, heredada de un abuelo emigrante, en las sacas de un ingeniero ingles que andaba investigando la zona, haciéndole creer de la existencia de una inmennnsa veta dorada en la zona. 
Se construyeron caminos, puentes y lavaderos, dando trabajo a mas de 100 operarios hasta que la falta de resultados condujo al cierre de la empresa…que cosas tú…A ver si el tal ingeniero era de Zaragoza???
Tras este desliz informativo, se llegaba a la Sierra y sus molinos, con los integrantes en diferente estado de forma…: Perfecto el de los caballeros Vigil, Moutas y Rodriguez; Espléndido como el Coñac, el de Lorente; Lógico el de Blas, mejorable el de Mancha y por supuesto, Intachable el de Barcaiztegui.
Y en estas alturas, el camino giraba en retorno, perdiendo altitud en dirección Norte; la velocidad aumentaba y se atravesaban los pueblos de Rosales y La Omañuela casi sin mirar.
Las pistas se ensanchaban y nos conducía al pueblo de Pandorado, famoso por su romería al Santo y su Gran Hotel, llegando, mediante una fuerte pendiente, al lugar de inicio, estableciendo un record para los anales de esta hermandad:…nueve leguas (41 kilómetros…) en siete horas y media!!!...ahin le hemos dao!!!
En esta ocasión no hubo restaurantes de postín, ni de los otros, hubo una merendola por todo lo alto, con productos locales y cervezas naturales,  precedida de un fugaz baño en el Omaña…no hay fotos que salieron todas movidas por el frío…

...Por cierto...si nos asustamos con los palabros, escuchar lo que es la Tetraendrita...antimoniosulfuro de hierro y cobre...me acabo de atragantar con la cena....

Saludos a todos

Huy...si que hay una foto!!!!...mira cómo corren!!!



miércoles, 28 de agosto de 2019

PICU MORU, POR LO LLANO...JA...


Vivimos una época de revival, de amor por lo vintage, de vuelta a lo clásico: en la televisión reprograman Verano Azul, nos calzamos playeros Adidas de los 80, en los chigres se vuelve a la sidra de toda la vida, fuerte y agria, vestimos gorras…si hasta han vuelto los gin-tonic!!;  si señores, es una verdad. Volvemos a poner en valor aquellos conceptos del pasado que quedaron obsoletos por esa modernidad mal entendida.

Pero todo tiene un límite, que en una ruta de bicicleta de montaña, con cuerpos llevados al límite (por lo menos algunos) con organismos a régimen de máxima potencia,  con los músculos y tendones a punto de rotura…cuando en vez de oler a choto o jabalí…se huele a Nivea y crema bronceadora…¡¡¡NO HOMBRE NOO!!!...Hasta ahí podíamos llegar…Esto se acaba Vane…
Si es que parecía que estábamos en un desfile de ropa infantil!!!...Vale que somos muy cumplidores y luego nos pasan revista en casa…pero ¡mentir bellacos!, decir que se os olvidó…que perdisteis la crema…que os la quitaron en un control de alcoholemia…lo que sea por preservar el rudus hominem…Por Dios…que aroma!!!!
¿Bueno, y  que decir de la ruta?? Pues que casi empieza mal…. El jefe de escuadra quedaba sin carruaje por mor de una indisposición de Blas, yacente en la cama y hubo que mover plazas y bicicletas para acomodar al líder…faltaría más!!!. 
Solventada la ecuación, las tropas aparcaban en el cómodo acceso a La Playa de Vega.

Se presentaban a la llamada el trió Marino, Lalo, Manel (venían en el mismo coche…lujuriosos…); la reciente campeona Vanessa; Barquín y Yoli, el abejero Jonatan; Gelu, Zarate, Joaquin, y Marín y este relator. Una buena docena de ciclistas.
La trama decía asín, y copio para  no inventar…"Playa de Vega, hasta Ribadesella por lo peor y lo que mas pincha, para volver por la Cuevona de  Cuevas, Monte Moro, bajar a Bones y volver por Meces y tal y tal y tal…"
De la primera parte no hay queja, terreno suave con algún que otro repechón inesperado, buenas vistas, caminos sencillos, paseo por la zona clásica de Ribadesella y unas buenas fotos en la Cuevona…
Pero a partir de ahí el caudillo, fiel a su fama sartenera, interpretaba el tal y tal…a su manera…
Al poco de salir de la Cueva, y todavía con una sonrisa en el rostro, el camino se empinaba  hacia el cielo, el GPS enloquecía y llegaba a marcar una cifra del 38%!!!.
La sonrisa se convertía en un rictus agónico y los cambios restallaban como látigos de siete colas. Pero era solo un corto tramo, para alivio de la formación… 
Se iniciaba la ascensión al Monte Moru: una larga y pedregosa pista que faldea por la ladera Sur de la sierra. 
Como era de esperar, cada uno escogía su ritmo…o sea…todos adelante menos uno y otro mas…¡¡pero qué prisa hay!!!. 
Seis largos kilómetros después, la ascensión alcanzaba la carretera comarcal donde reposar un poco. Gelu, que se le ve muy fatigado últimamente…se nos durmió. Baaa…¿qué fatigado?, este hombre tiene un reactor de fusión por corazón…inagotable el cansino de él…
Unas pocas curvas carreteriles y, tras coronar la máxima altitud, el camino descendía hacia las aldeas de Nocedo y Soto, por senderos estrechos y cerrados.
Llegados a la altura de El Carmen, encontrábamos la ruta cortada   
por una finca particular, pero los avezados Marín y Marino, rápidamente buscaban una alternativa al cierre rural por la población de Fresno, y eso que algunos locales insistían en que no era posible el paso…no nos conocen…(bueno, algo cerrado si estaba…en casa ya no se sorprenden cuando me ven coger la Mercromina!!! Otro clásico!!!)
Tocaba un tranquilo tramos boscoso hasta llegar a Barredo, donde rematar la última subida del día…otra larga y empinada ascensión hasta el Club de Golf de Berbes , para dejarse caer, ya tranquilamente, hasta los coches.
Aquí las fuerzas se separaban, mientras que Vane,  Jonatan y Gelu fugaban hacia sus obligaciones, logísticas las de ella, conyugales las del largo y desconocidas las del otro, el resto rendían petates y pedaleaban hacia la playa…la lejana playa…la muy pero que muy lejana playa…
Para la siguiente hay que aparcar en la arena misma. Y si lejana estaba la playa….más lejana estaba el agua, ¡marea baja!!! En fin,  el agua estaba buena!!.
Ángel no se bañó que renqueaba de tos, y nos vigiló desde lo lejos. Y una vez refrescados  y llenos de arena, a retornar a los vehículos, en el otro extremo del mundo!!! 
Lo siguiente no lo describo al ser lo habitual entre la sociedad Pelaya: cambio de vestimentas, recogida de monturas y acicalamiento general.
Y ahora, vamos a ver señores…hay que aclararse…si es una ruta de bocata, ¡¡¡Se come bocata!!!, que ya llevamos dos excursiones del mismo cordel y al final acabamos comiendo a la carta!!!!
El restaurante recomendado por el Señor Barquín fue el Prau, en Tereñes. 
Correcto, sin mas, que no se cómo lo hacemos que por un plato de huevos, jamon y patatas mas la bebida, acabamos pagando 22 lereles…
Para la próxima ruta de bocata…bocata, y un curso de orientación para el duo Marino-Lalo, que si no los llegamos a llamar, siguen dando vueltas a una rotonda .
¿Qué nos queda en la memoria???...una ruta muy divertida y entretenida, una compañía agradable y farandulera y ganas de repetir!!!!...pero con BOCATA!!!
PEPE!!!, que nos toque la Primitiva, que nos jubilamos!!!

jueves, 15 de agosto de 2019

REGODONES BEACH


Como cambian las cosas…y los tiempos…antes, cuando uno era joven y peinaba guedejas, un día de playa significaba una bicicross, un bocadillo de tortilla, una toalla y algo de dinero para la bebida, sin otra preocupación que la de no olvidarse del bañador…y en caso de madre cercana, de la crema para el sol, claro…que las zapatillas de antaño eran de suela dura.
Ahora, cálzate a la espalda un peazo  mochila de 15 kilos, equipada con lo último en hidratación, eso sí…, repleta de utensilios y aperos que apenas sabes utilizar, súbete a una bicicleta que se merendó a todas las bmx de la región…y pedalea…o inténtalo…en dirección a la playa…A no ser que el afamado y a veces vilipendiado jefe de ruta tenga otros planes, que los tenía, y otros números en la
cabeza…estos también…
¡La Concha de Artedo!, pregonaban las misivas, un playón de referencia en un entorno paradisiaco, rodeado de suaves colinas y vegetación ligera, con una sencilla excursión al Lin de Cubel,  picacho renombrado de la zona. Lo de sencilla se diluía en los primeros metros, en los primeros 4000, para ser exactos. Las rampas para llegar a ese guarismo superaban los límites de la imaginación…por lo menos los de la mía…Pero qué necesidad???...12, 15, 18%!!!...pero esto qué es???...y la playa???...PEPEEEEE!!!
Configuraban el grupo de frustrados bañistas, el ya nombrado Barcaiztegui, el siempre dispuesto Marino, las muy capaces Yoli y Vanesa, el SuperCharged Blas, Benja, como representante de la feliz clase desocupada, el trasnochador Joakin y a cola de pelotón, buscando la arena, este que suscribe.

Las buenas gentes de la zona habían pavimentado toda la subida de hormigón del bueno, menos mal, y de esa guisa, pasábamos bajo los viaductos de la autopista, para seguir ascendiendo y ascendiendo y ascendiendo…hasta la ermita de Santa Ana…donde reposamos un poco del esfuerzo.
A estas alturas…la playa no se veía por ningún lado, el sol apretaba de lo lindo, la tortilla se la habían comido los buitres y alguno pensaba en inmolarse debajo de un castaño.
Pero el líder tenía otros planes…más lejanos; el camino serpenteaba arriba y abajo y cruzábamos las aldeas de Villafria y Godina, donde aprovechábamos para reagruparnos…bueno, ellos ya iban agrupados, solo faltaba el de cola.

Y girábamos hacia el Norte, por fin, hacia las aguas turquesas y calmadas que habíamos dejado a nuestra espalda. El camino se convertía en un falso llano, bueno, más que falso…taimado y mentiroso:  La Tabla nos despedía con un tramo del 25%, para hacer pierna…(Yo ya no tenía ni pierna, ni ganas…había perdido La vergüenza…la esperanza… el caldero, el rastrillo…).Después de la agónica rampa, que pocos doblegaron, la cabeza del pelotón, oliendo, quizás, los aromas marinos de la lejana costa, emprendieron la huida por un camino en ascenso. Y para allá se fueron  Yoli, Vane, Marino y un desorientado Benjamín.¡Craso error! Nunca hay que perder de vista al líder!!! 
Como se puede suponer, tuvieron que retornar a la grupeta. Y llegábamos por fin a LLan de Cubel,
punto álgido de la ruta. Iban las cosas un poco apretadas, que la costilla de Marín había reservado mesa en un restaurante cercano, y los minutos contaban.
Desde la lometa arrancaba El Descenso, así, con mayúsculas; al inicio tranquilo y luego pedregoso y complicado, con roderas, ramas, palos y demás habituales de la zona. A la mitad del mismo este prenda desllantaba la trasera, y una vez reparada asistía a Vane, también sin rueda y a Benjamín, cuya bomba había saltado en tres piezas ante la impulsividad del jubilado. El resto de la cuadrilla esperaban nerviosos en el siguiente cruce, que la comida se acercaba. Una vez reunidos, el grupo se escindía, Pepe y Blas giraban a la fonda a refrescarse y el resto corrían como gamos cojos a pisar la arena???...qué arena???…no no había arena…había regodones!!!...cantos rodados de tamaño industrial, que complicaron un poco el baño vamos que tuvimos que entrar a gatas y salir de la misma manera… 
Por lo menos el agua se encontraba a una temperatura apropiada.
Solo quedaba acicalarse lo imprescindible para no sobresaltar al resto de comensales  y recogerse con el resto de cuadrilla para disfrutar de una buena comida.
Y si vais por alli, y os atiende una camarera robusta y seria, no digáis que vais de parte de Marino...mejor que no...


AVISOS: abstenerse de adelantar a Vanesa por la izquierda...mejor por la derecha...y rapidillo...


martes, 6 de agosto de 2019

ESTO SE ACABAAAA!!!!


¡Ah! señores, qué tiempos aquellos en los que una ruta no se medía no por su grado de dificultad, ni por su kilometraje, ¡ni siquiera por las horas empleadas en su finalización! (que a veces eran demasiadas…Ay…), sino por la seriedad y buen gusto de sus integrantes. 
Eran tiempos en los que, amen del lucido y elegante uniforme, los ruteros presentaban un aire y una distinción propias de la sociedad a la que pertenecían, comportándose como caballeros…y damas, de buena cuna, de esos de copa fina y meñique en ristre.
Pero esto se acaba…no hay remedio…el buen gusto ha sucumbido!!!...que ¡demonios hacen esas, otrora refinadas, personas, subidas a un árbol!!!, y no a uno, sino a dos!!!!...y encima posando!!
Es obligado recitar sus nombres, para que consten, in perpetuum, en los escritos de culpa y condena...:Srtas. Yoli y Vanesa; Marín como instigador del asunto; Marino el tenaz concupiscente; J. Blas y Barquin como obligados coadjutores, Zarate y su osadía y Roberto el pálido, a los que acompañaban el presuroso Gelu y el cumplidor (por esta vez, y sin que sirva de precedente…) Joaquín, seguidos por el lennnnto De La Mancha.
Treinta tres fueron los kilómetros propuestos para este sábado, como la edad de Cristo (aunque en esto, también hay dudas…) y 1350 metros de desnivel, los que sortearon los jinetes, la mitad de ellos en ascenso, y a otra mitad…también, o eso me pareció a mi…
Se partía de la famosa y concurrida Playa de La Espasa en dirección Sur, para coronar el afamado Fito, atravesando la Sierra del Sueve, cuyo nombre viene de los Suevos, antiguos habitantes del lugar (tenía yo un tío cercano, que era pariente lejano de ellos…en todos los chigres que frecuentaba le apodaban Josín el suevo…o algo así, yo era muy pequeño…). 
El caso es que el conocido y docto Barcaiztegui, recién llegado de su excursión por territorios paganos, diseñaba una ruta intrincada y complicada, que recorría los aledaños de la sierra, de una forma peculiar a más no poder; ora a derecha, ora a izquierda, por aquí no que no es, por allí tampoco, espera que no veo la flecha, pues no bajéis mas que hay que subir…. 
Si a esto sumamos las prisas de Gelu, que no había hecho la compra semanal, y las del resto de bosquimanos que tenía prisa por bañarse…pues asín nos fue: a todo trapo, allí no paraba nadie!!
Después de un ligero descanso en el kiosco del Fito (descansó el que pudo, o sea , todos menos este escriba…¡perros!…), el grupo se tiraba carretera abajo hasta una pista ganadera a media altura, donde asustaban a una feliz y pasional pareja.. 
La pista se internaba en un frondoso bosque de pinaceas y castaños, algunos de ellos tronzados sobre la ruta de mala manera. Y aquí  no relato que ya están las fotos para eso… Ay Madre…como críos…
La pista desembocaba en el selecto campo de Golf de Berbes para seguir subiendo al alto de la
Forquita, pequeño y empinado montículo asomado a Caravia y sus playas. Tuvimos allí un momento de descanso y avitualle, que un servidor ya estaba chupando los correajes de la mochila, que sirvió para decidir la ruta de retorno…o la rápida o la sálvese quien pueda. Este sufridor pensó que se había escogido la primera, hasta que nos encontramos Gelu y yo, solitarios en medio del bosque…tuvo que venir Joaquín en nuestra búsqueda, cuando mendigábamos por el pueblo de Cerracin. Desde aquí el camino se aclaraba, el grupo se estiraba, y Blas, y los demás, comprobábamos lo que pesa una e-bike cuando hay que pasarla por unas cuantas vallas…mucho…pesa mucho. Una vez
en la Playa, y tras unos momentos de duda…me cambio aquí???, o me tapo con la toalla?...se me verá algo?…me llevo el pareo???, sustituíamos culottes por bañadores, de mejor o peor estilo y con bicis y todo, encaminábamos la playa. Y tan cerca nos pusimos, que a la salida, las olas ya lamian las ruedas de las monturas. Al punto, despedíamos a Gelu, con prisas mercantiles y Roberto, natural de la zona, nos llevaba a un bareto de La Isla, donde cerrar el día con unas cervezas…y unos bocatas…y de paso recordar lo que siempre nos dicen nuestras señoras…”hay que comprobar la cuenta!!!...pues una caña y cuatro pinchos de mas nos querían cobrar!!!
En fin, un día delicioso, con una compañía más que agradable y el ambiente de siempre…nada mas hay que añadir…
Bueno si, ¡¡que esto no se acabe!!!


Ale besos y saludos pa`toos