miércoles, 26 de diciembre de 2012

CARTA A LOS REYES MAGOS DE UN CICLISTA

Tú mismo, sí, no disimules


Queridos Reyes Magos

Os sorprenderá que os escriba de Balaguer ahora, con tan poco tiempo para preparar los regalos, pero ahora que me han chivado que no venís de Oriente, sino de Andalucía, no me podéis poner la escusa de que ya estáis de camino.

Como ya sabréis, le había pedido los regalos a Papá Noel, para aliviaros un poco de trabajo, con una carta respetuosamente redactada. El caso es que la mañana de Navidá me levanté prontito y fui corriendo al salón, donde tengo la bici y el barbas me tenía que dejar mis regalos; cual sería mi sorpresa al comprobar que no solo no me había dejado lo que le pedí, sino que ¡me había desaparecido la bici! Miré a mi alrededor, pensando que quizás era una broma, y descubrí que también me faltaba el televisor de plasma que me había comprado con la prestación por desempleo. Creo que el gordo me tiene manía, no hay otra explicación; ¡pero si incluso al drogata del tercero, que es un mal bicho, le dejó una bici igualita a la que yo tenía...!

Bueno, ya que vosotros sois justos, como históricamente han sido siempre los reyes, creo que atenderéis mi tardía carta:

A Melchor le pido una bici nueva de montaña, para poder salir con mis amigos, por supuesto de doble suspensión de 700mm de recorrido o más, con un sillín blandote, que tengo el culo sensible. A ser posible hecha a mano como las de Juanjo, que molan más; y bien soldada, que no me rompa en cuatro días como a Pachu. No hace falta que traiga guardabarros, que ya se lo encargo a medida a Guzmán. Con pintura dorada, ya que eres el rey de Oros.

A Gaspar le pido una equipación completa, que también me la birló el maizón de los renos: un maillot con rayas diagonales, para parecer más delgado; un culotte con badana de gel (o mejor de champú, que tengo el culo muy peludo); y un casco de agujerines, que está muy fardón, pero de los buenos, no de esos chinos como el de Toni, que a saber lo que aguanta... y yo no tengo la cabeza tan dura. Y unos calcetos calefactados.

A Baltasar le pido el GPS, que lo sigo necesitando. Uno bueno ¡eh!, que no solo avise del desnivel de las rutas de Pepe, sino también de los kilómetros reales de las rutas de Javi.

A Juancar le pido una escopeta de cazar elefantes, que le tengo que dar las gracias a Papá Noel por lo bien que me ha tratado. Me vale con cartuchos de sal, solo se trata de dar calorcito.

Finalmente, y si me lo permitís, al camello le pido unas pastillas energéticas de esas que te hacen subir mejor las cuestas, o por lo menos que no importe a qué ritmo se suben. Que no sean azules como la última vez, que me sube lo que no debe.

Sin más, me despido hasta el día 6; recuerdos al Aliatar, a la Leti, a Elvis y a Simba; al Urdanga no le digáis nada, que igual se queda con mis regalos.

Atentamente, Pelayín

1 comentario:

merp dijo...

MUY BUENO Pau, voy a redactar yo la mia con todas las ideas que pones.. :-D