sábado, 25 de marzo de 2006

Castrones por el Naranco

Preciosa ruta que realizamos por el Naranco organizada por Castron btt. Me cuesta imaginarme una ruta tan dura en apenas 26 km. Los castrones nos deleitaron con una ruta montaña rusa, con unas subidas largas y pindias, y con unas bajadas trialeras en las que mas de uno sufrio aún mas que subiendo. Si a estos castrones esta visto que lo de bajar les mola.
Cualquiera les seguia la rueda !!!

Comenzamos en el Lidl de la Florida (Oviedo) con un dia claro y bastante despejado, el primero en bastante tiempo. !Ya empezaban bien las cosas!. Nos juntamos 50 "castrones por un día" y empezamos a enfilar suavemente hacia el parque Pura Tomas para comenzar, ya sin preámbulos, con la primera de las ascensiones al Naranco.

La subida muy prestosa y ciclable, con unas maravillosas vistas de Oviedo y de la Cordillera. Sin tiempo pa saborearlas comenzamos descenso por una zona de cotollas que tenian la cualidad de parecer colchones, no lo entiendo, ya que a mas de uno le apetecio tirarse encima, ja ja ja. Eso sirvio para que la gente se lo tomase con mas calma en la siguiente zona de piedras (no eran tan comodas como las cotollas). Enlazamos con la carretera brevemente para pillar una pista de bajada rapidisima, con mucha gravilla y curvas, y con final en un riachuelo que cruzamos a toda pastilla pa refrescar un poco las patucas.

Llegamos al chigre de reagrupamiento donde acabamos con las existencias de Biosolanes, algunos tuvieron que empezar con las cervezas, !que pena!. Los dueños debieron de flipar con las cantidad de castrones que estaban paciendo en su prao.

A volver a subir otra vez, la segunda ascensión mucho mas dura, además el barro provocaba problemas de traccion y algunos parones al principio. Pero pronto, y debido a la dureza de la subida empezamos a distanciarnos unos de otros. Mucho calor, sobre todo en la parte final ya que no teniamos el refugio de los árboles. Los primeros, después de una breve parada al llegar a la carretera del Naranco, tiramos pa'rriba con ganas de llegar a ver al Santon.

Y pa rematar, la subida final, dura, dura, y con mucho trabajo ya realizado en las piernas. De regalo, unas preciosas vistas y un magnifico ambiente bttero en el punto mas alto de la ruta.

Seguimos con mas terreno tipico Castrón, bonita bajada, estrecha, rapida y con pequeños cortados donde las dobles se hicieron notar. Bajadas que no dan tiempo al descanso y en las que la adrenalina te hace gastar mas fuerzas aún. Una pasada, muy divertidas y en general una ruta donde todo el mundo quedo satisfecho. Ya tenia ganas de conocer algo del Naranco y no me ha defraudado, realmente duro y sin tiempo pa descansar.

Enhorabuena al nutrido grupo Castrón. Nos ha encantado la ruta y ha estado perfectamente señalizada y organizada. Siempre que mirabas pa algun sitio veias a un Castrón asomando detras de una cotolla :-)


Hasta la proxima !!!

domingo, 12 de febrero de 2006

Como ser un webmaster cretino

La máxima aspiración de todo webmaster que se precie, es la de que su página sea visitada por la mayor cantidad de gente posible, para justificar que tantas horas de trabajo hayan merecido la pena (aunque hay páginas que ya dan pena directamente, todo hay que decirlo). Si en nuestra web además vendemos algo, un mayor número de visitantes equivale a un posible aumento de compradores.

Otro motivo para desear muchas visitas, es que la página sea catalogada por los buscadores como de "gran interés", y nos ponga entre las primeras referencias de la lista, que según los "expertos" (lo pongo entre comillas para que lo leais con voz de pito) son a su vez las únicas que mira la gente. Y aquí es donde entra en juego la picardía del webmaster cretino:

- Creando páginas web como un cretino: al crear la página web (la principal) se deben configurar una serie de parámetros, que son algo así como el código genético; para facilitar el trabajo de los buscadores, se definen una serie de palabras clave con las que pretendemos encasillar toda nuestra estructura web y el que busque alguna información que podamos ofrecerle nos localice con facilidad. El webmaster cretino nunca dejará de usar palabras relacionadas con el sexo y, sobre todo, la palabra mágica "gratis", aunque se dedique a la venta de ajos. ¿Habeis probado a teclear la palabra gratis en un buscador? Si haceis la prueba, no os olvideis de activar el antivirus y el bloqueador de pop-ups... Hay algunos cretinos con altos conocimientos de programación, que siempre aparecen en el buscador cuando tecleas un nombre de mujer famosa, bajo el resultado "Svetlana Kasholova nude", por ejemplo (¿repito lo del bloqueador de pop-ups?).

- Registrándose como un cretino: para conseguir que los buscadores nos tengan en cuenta, conviene registrarse en ellos, dándoles unas palabras clave que ayuden en la clasificación (se deduce que serán las mismas que usamos al crear la página personal, con lo que lo dicho en el apartado anterior se puede repetir en este caso). Hay unos servicios, de pago generalmente, que están dispuestos a realizar esa labor por nosotros, dándonos de alta automáticamente en miles de buscadores de todo el mundo; lo normal es que, quitando cinco o seis que todos conocemos, los otros mil novecientos noventa y tres buscadores nos la traen floja, porque seguro que están hasta en idiomas que no sabemos que existen... y además nos llenarán de porquería la dirección de correo que suministramos a la hora del registro.

- Pagando como un cretino: otro servicio de pago consiste en contratar clics (¿a que suena gilipollas?). Por una "módica" cántidad, hay unos individuos que nos venden visitas a nuestra página web, o sea que nos aumentan el contador de no sé que modo, pero de repente nos encontraremos con 15.000 ó 30.000 visitas más en nuestra página, imagino que realizadas con algún tipo de robot. Pero ya sabemos que los robots no son muy dados a comprar a través de la web. Esto es algo así como si tu abuela no te quiere, y le pagas a una profesional para que te de mimos y se haga fotos contigo el día de tu cumpleaños. No es lo mismo.

- Aguzando el ingenio como un cretino: esto lo ví hace tiempo en otra web que explicaba cómo conseguir subir el número de visitas de una página. Te dedicar a visitar otras páginas, y firmas en su libro de visitas, diciendo que te ha parecido una página maravillosa, que son unos genios, etc (o sea, les haces la pelota) y luego se pone eso de "no olvideis visitar mi página, que creo que os interesará: www.cretinodelpijo.com". Por supuesto, no hay que molestarse en mirar el contenido de dicha página, ni preocuparse de que tenga algo que ver con la nuestra, que se pierde mucho tiempo. Ejemplos los teneis en este mismo blog, que parece que algún angloparlante (iba a poner yankie del pijo, pero creo que solo son yankies los de la costa este de los USA -del pijo lo son todos-) está poniendo en práctica estos métodos tan elegantes.

- Otras cretineces: se puede hacer que el contador multiplique por 10 cada visita, o que empiece a partir de una cantidad alta, o aumentarlo cuando nos de la gana... que si la página es una mierda segurá siendo una mierda.

domingo, 15 de enero de 2006

El Enemigo Invisible

Pasada ya la resaca de las fiestas navideñas, y con las dos neuronas principales trabajando al 100% de su capacidad, me veo sumido en importantes reflexiones sobre la vida y la existencia, que superan la capacidad humana de comprensión racional.

Así que mejor lo dejo y paso a otra cosa.

Me vino a la cabeza ese "juego" tan divertido entre gente que se autoconsidera adulta que es el "amigo invisible", que consiste en asignar a cada uno de los participantes una persona (del mismo grupo) a la que hay que hacerle un regalo, sin que ésta sepa quien será el regalador; por norma general se pone un precio para el regalo, para evitar que la cosa se desmande, tanto por arriba como por abajo. A partir de ahí todo depende del regalador, que deberá acertar con los gustos de la víctima y obsequiarle con algo que verdaderamente aprecie; evidentemente, si no hay buenas relaciones entre ambos, el regalo puede ser lo más desagradable posible (no se si en el momento de dar los regalos se descubre la personalidad del regalador, la grima no me deja llegar al final de la explicación de tamaña diversión).

Y tras esta introducción, paso al tema del que quería hablar: ¡El enemigo invisible!

¿En qué consiste?¿Eh? Pues se meten los nombres de los compañeros de ruta, escritos en unos papelitos plegados, en una pecera de cristal de unos 20cm de radio (el tamaño no importa, es para rellenar texto, que cobro por número de palabras). Cada uno saca un papel, que tendrá el nombre de su víctima potencial, que se guardará en el bolsillo derecho del pantalón. A continuación, en la misma pecera (u otra, si hay presupuesto) se meten tantos papelitos doblados como implicados en el asunto, los cuales estarán en blanco excepto uno, que pondrá algo así como "Tu eres el asesino", que designará al que ejercerá de enemigo invisible. Los demás pueden guardarse el papel para hacer lo que quieran, aunque conviene sacarlo del bolsillo antes de echar los calzones a lavar, porque si no se hace una bola de pasta de papel bastante repugnante.

A partir de entonces, el enemigo invisible tendrá que hacerle la vida imposible a su víctima, según su propia capacidad de inventiva: pincharle las ruedas, aflojarle el tornillo del sillín, ponerle grasa en los discos de freno, aflojar los cierres de las ruedas... La víctima, evidentemente, se dará cuenta en seguida de que es la víctima, pero para parar el suplicio tendrá que averiguar quien es el asesino, momento en el que se acabará el juego.

Premios: Si el enemigo es descubierto antes de un mes, deberá pagar una cena al grupo (con marisco si es en la primera salida). Si no lo descubre antes de dos meses, deberá pagar una cena al grupo. Si lo descubre después del primer mes pero antes del segundo, deberán pagar una cena entre ambos (evidentemente con marisco, ya que tocan a menos cada uno).

Y si has llegado hasta aquí leyendo esta tontería, te recomiendo que leas el siguiente libro: "La Conjura de los Necios", de John Kennedy Toole, para que veas por qué se me ocurren semejantes locuras.

miércoles, 26 de octubre de 2005

II Marcha B.T.T. Monte Deva

El sábado 22 de octubre se celebro la 2 marcha BTT Monte Deva, con una gran asistencia de participantes y un día soleado que más recuerda a las primeras semanas de Septiembre que a finales de Octubre en que nos encontrábamos.
Hubo muchos ciclistas que pese a los consejos previos por parte de la organización subieron hasta el área recreativa montados en sus bicicletas, los hay incansables, el resto subíamos adelantándoles con nuestros coches dejando una nube de polvo detrás y unos cuantos kilómetros menos por recorrer.
En la inscripción se podía disfrutar del ambientillo betetero, saludar a los compañeros que hace tiempo no veíamos, comentar la ruta, el perfíl, ver las nuevas maquinas que algunos de los participantes y poner a punto nuestras monturas.
A eso de las once menos cuarto el "megáfono" de bttpelayo da la salida. Partimos desde el área recreativa del monte Deva en dirección a la bajada del apiario, todos en fila y a comenzar el breve descenso hacia el camín de Rioseco, luego la subida a la Arquera y dirección al Curbiellu. Rápidamente con las primeras rampas el nutrido grupo empieza a fragmentarse, unos salen disparados mientras que otros empiezan a tomárselo con calma y a formar pequeños grupos para hacer mas animada la marcha.
En la bajada a Peón se suceden los primeros incidentes, alguna caída sin graves consecuencias (curiosamente en la parte de asfalto, y es que se nota que lo que más queremos son pillar caleyas), y unos cuantos pinchazos, entre ellos el de un servidor que vio como un reventón le relegó al final del pelotón (es que tengo que buscar excusas, je je).
En Peón comienza la larga, larga subida, primero suavemente pa ir calentando un poco las patucas y después con unas rampas que empezaban a hacer mella en el personal. La mayor parte de la subida ciclable, aunque muchos nos tuvimos que bajar de la bici ya que las fuerzas empezaban a agotarse. Disfrutamos, eso sí, de la hermosas vistas de Candanal y del maravilloso tiempo que nos acompaño durante toda la travesía.
Llegamos con la lengua fuera al desvío de Cuatro Jueces, cuando ya empezaban a bajar los "profesionales". En la bajada a Cuatro Jueces hubo alguna caída espectacular, pero se nota que la juventud esta echa de goma, ya que al poco el susodicho ya estaba otra vez montado encima de su bicicleta, eso sí, con alguna magulladura de más.
Enlazamos con los "profesionales" y comenzamos lo que a mi juicio fue la parte mas prestosa de la ruta, y es que a mí lo del barro me priva, disfrute como un enano metiendome a toda velocidad en cada uno de los barrizales por los que pasamos, algunos fueron superados con éxito, y en otros me encontré en medio del barrizal metiendo las patas en el colacao para poder salir. Desgraciadamente la bajada se hizo muy breve y comenzó la parte menos ciclable de la ruta, la ascensión hacia el Juriscao.
El "camino" sirvió pa empezar a charlar con el resto del pelotón, como decía un compañero, habíamos hecho la parte de bike y ahora nos tocaba la de montain, unos 15-20 minutos tirando de la burra p'arriba. Cuando llegamos al final de la ascensión allí estaban esperándonos una nutrida representación de Pelayo con la intención de sacarnos unas cuantas fotos en donde se notase el cansancio en nuestro rostro. Los Pelayos ya se conocían bastante bien esa ascensión ya que llevaban varias semanas repitiendo la ruta para marcarla y comprobar que no había ningún problema en el recorrido, esta vez y para poder tener un reportaje grafico lo más completo algunos decidieron coger un atajo mientras que otros seguían en ruta a los participantes para comprobar que todo marchaba correctamente.
La ruta estaba muy bien marcada mediante pintadas en el camino y cintas del Patronato Deportivo, aun así alguno se perdió en la ascensión hasta el desvío de Cuatro Jueces, afortunadamente pudo reencontrar al grupo mas adelante.
Cuando comenzamos la bajada a Rioseco algunos ya estaban llegando al final de la ruta, así de desperdigada estaba la gente. La bajada hasta Rioseco estuvo marcada por los pinchazos, la carretera bacheada y las castañas reventaron unas cuantas cámaras, cachis, con lo que fastidia eso.
La ultima subida se hizo dura pa los que estábamos en la parte trasera, pie a tierra y mas montain pa los que teníamos las fuerzas justitas, menos mal que ya prácticamente habíamos acabado. En la llegada nos esperaban las cheerleaders y las masajistas, ah no, estoy delirando, nos esperaban el resto de compañeros y empanada mas bollu pa los que abonaron los 3 euros.
Lo importante, pasamoslo bien y tuvimos buen tiempo, repetiremos el año que viene.

domingo, 11 de septiembre de 2005

It's a Long Way to the Top (Lagos de Covadonga)

Que feusco se prometía el día cuando nos retiramos a la piltra el viernes; el Hombre del Tiempo (no confundir con el Fantasma del Tiempo Pasado) apuntaba una y otra vez el dedito hacia un nubarrón, justito justito sobre Picos de Europa. Aún así, algunos inconscientes ajustamos los despertadores para poder llegar "puntuales" a la cita.

A las siete de la mañana, entre legaña y legaña, se podían apreciar las estrellas en el cielo, lo cual no significa nada, pero queda bonito decirlo. Estaba oscuro, pero eso suele pasar todas las noches, así que lo borro. A las ocho en punto pasadas, nos juntamos los tres únicos corajudos ciclistas que no nos amedrentamos por nada y emprendimos ruta hacia Arriondas; no nos acercamos más a nuestro destino final porque pretendíamos embarrarnos primero por la senda marcada a Covadonga. No había casi frío, así que todo perfecto para comenzar la ruta.

Tras rodar un rato por la senda peatonal (aprovechando que estaba sin peatones), en Las Rozas nos cambiamos de lado y comenzamos nuestras primeras pistas del día; como el sendero va muy llano junto al río, optamos por equivocarnos y subir una buena pendiente en la que decidimos que ya no había frío, por unanimidad. Retomado el camino correcto más adelante, atravesamos Cangas de Onís y llegamos a Soto, donde nos esperaba el cuarto Pelayo, que nos haría de guía durante la subida. Saltándonos el track previsto, que abusaba del asfalto, recorrimos varias pistas llanas (más o menos, ya se sabe que en Asturias la horizontal perfecta no existe) hasta Mestas, donde lo llano se acabó y nos hicimos unos 100 metros de desnivel extra, pero muy emocionantes (no podíamos ni hablar).

Ya entonada la musculatura, empezamos el asalto a la montaña, primero por asfalto, llevadero, hasta Demués, donde un señor de rojo, con cuernos y rabo y un tridente en la zarpa, nos dijo que empezaba el Invierno ¡qué tontería! si primero tiene que llegar el Otoño. Unas pistas de tierra bien compactada, alternadas con tramos de hormigón cuando el desnivel se hacía obsceno (apuntaba hacia arriba como la de un recién casado) nos llevaron hasta el Collado el Regueru; lo que nos quedaba ciclable, hasta el Collado Camba, era prácticamente inciclable, resbalaban hasta las lagartijas. Ninguno de los tres mosqueteros consiguió pasar de la primera curva, aunque nuestro guía dio un recital de cómo se pedalea por las paredes.

Entonces empezamos a trabajar la musculatura superior, cargando la máchina a hombros para salvar esa especie de calzada romana que nos separaba de la Majada de Belbín. Recuperando la postura erguida, volvimos a montar, parte por senderos, parte por pradería (inciso: menudo tirón me pegó por entrar a plato en la pradería, no solté un buen taco porque estábamos en un Parque Nacional...), y finalmente por pistas, para llegar a la Vega de La Ercina, no sin antes visitar el camión de apoyo a los helicópteros de la Vuelta a España (gótico tardío). Entre otras cosas, pudimos comprobar que nadia había embarrado tanto las bicis como nosotros, lo que indica el camino elegido por la mayoría para hacer la subida. Unas fotos y a buscar sitio cerca de la meta, para ver llegar a los profesionales. No voy a comentar las vueltas que dimos para, al final, quedar a 250 metros de la llegada, porque no me apetece, y en ese momento teníamos algo de hambre (pasaban de las 3:30 de la tarde, ó 15:30 para los que teneis reloj digital).

Tras dar buena cuenta de los bocatas, los ciclistas hicieron su llegada triunfal a toda leche, pero como estaban trabajando no pudimos convencerlos de que parasen a charlar un rato; así que les aplaudimos, ¡hala!. Llegaron todos, y cuando vimos el coche escoba, que para nuestro asombro era una furgoneta (a ver quien barre el salón con eso) iniciamos el retorno en medio del barullo de coches y ciclistas que se iban y los aficionados cargados de sidra que venían. Foto de recuerdo y muñeca chochona.

La bajada por carretera no tendría nada de especial que contar, si no fuera por el aguacero que se llevó nuestro sudor ganado con tanto esfuerzo. Tras dejar atrás el Mirador de la Reina (llovía tanto que ni la saludamos) encontramos el camino que debíamos tomar para continuar nuestra aventura off-road. Aquí se nos despidió el cuarto Pelayo, que decía que ese camino nos iba a obligar a cargar mucho trecho con la bici a hombros; y nosotros que no, hombre, y el que sí, que no es ciclable, y nosotros, cabezones, que qué va, si es solo un poquito al principio, que no es por donde dices tú, y él, empecinado, que nó, que no se puede rodar... y tenía razón.

La bajada empezó bajando (con la bici al hombro) para luego acometer una subida de pradería que nos llevó más arriba del punto de partida (con la bici al otro hombro). Siguiendo la ladera, por un sendero perfecto, pero para hacerlo andando, fuimos variando el firme: primero pedruscos, luego alternancia de bultos y baches (gentileza de las patas de las vacas), un poco de bosque, para finalmente ir mejorando y poder montar ¡Si no llega a ser por la vaca cabezona que se nos puso delante y nos obligó a ir a su paso! (el toro por lo menos se aparto pronto). Y se acabó el sufrimiento. Una pista de hormigón de las que te hacen saltar los empastes dio paso a la pista de tierra que nos acercó a Abamia y a las caleyas que nos supieron a gloria.

Y ya en Corao, felices y contentos y exhaustos y yo que se cuantas cosas más, enfilamos la carretera en dirección a Arriondas antes de que la noche dejara caer sobre nosotros su tupido velo (o sea, que nos dejara a oscuras y con el culo al aire, por eso de mejorar la visibilidad). Disfrutamos de un prelavado en marcha, gracias a la segunda remesa de lluvia, aunque en esta ocasión no fue tan intensa (pero vaya lo que jodía...).

En resumen: haciendo recuento, teniendo en cuenta que la subida a los lagos es de 12 Km, a ver como carajo nos salen 75 Km (la media no la muestro, porque tiene un tomate). Y el año que viene, al Angliru...